Deportivas

Una cuestión de oportunidades

Parece no (querer) entender. Racing funcionó como su hogar. Por lo menos, eso se pretendió desde el club. Ser una contención para el jugador (y la persona). Sobre todo para el Ricardo Centurión extra futbolístico. El más importante. Aquel que vivirá muchos años más que el Centurión deportista. Pero no lo logró. No por falta de méritos, sino por falta de colaboración desde el propio mediocampista.

Fueron reiteradas las ocasiones escandalosas en las que Centu fue protagonista. Sin embargo, desde la institución, se buscó tapar, cubrir y buscar ayuda para él. Desde Víctor Blanco hasta el jugador número 30, pasando por utileros, masajistas, médicos profesionales, Lisandro, “Chacho” y Milito. Todos y cada uno de los que integran el club buscaron ayudar a Centurión. Pero no pudieron. Faltó una sola persona (la más importante) que quiera ayudarlo: Ricardo Centurión.

Alguna vez el “Turco” García mencionó en una nota que “es difícil recuperarte cuando no reconoces que estás enfermo”. Desde algún punto de vista, es lo que le pasa al habilidoso volante. La autocrítica, la mea culpa… Un poco de todo. Un conjunto de cosas.

Esta mañana, apareció en el entrenamiento. Algo alcoholizado, en mal estado. Entre bromas y risas, su blanco fue el “paragua” Juan José Cáceres. Un pibe categoría 2000. Uno de los tantos que tienen la ilusión de triunfar en la primera de Racing. Uno de los tantos que lucha contra todo y contra todos. Y Centurión se topó con él. Con este volante central que le hizo frente en el vestuario y, como se dice en el barrio, lo surtió. Le dio para que tenga y para que guarde. Lógicamente, sin ningún aliado, el “Caco” se retiró rápidamente del “Tita” con su bolso en mano y arriba de su coche. Por la tarde, recibió la noticia de que no se presente más a entrenar en Racing. No quieren saber más nada con él. No quieren más problemas. No quieren seguir manteniendo una bomba de tiempo.

Racing intentó, pero se acabaron las oportunidades. Porque, al fin y al cabo, la vida es eso: una cuestión de oportunidades. Y, seguramente, el lugar que ocupó Centurión hasta hace muy poco, es el lugar que ocupará en poco tiempo Juan José Cáceres. Porque está esperando la oportunidad y la va a aprovechar. Aquella que “Ricky” dejó pasar. Porque la vida es una rueda. Un día estas arriba, al otro estas abajo.  Hoy Centurión estuvo en el Tita, mañana tendrá que seguir su vida sin Racing.

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